
Modern Warfare 4 tendrá una nueva versión de DMZ construida alrededor de Hajin, una zona de exclusión marcada por las consecuencias de la campaña principal. Activision la describe como un mundo de combate vivo donde cada despliegue obliga a decidir hasta dónde avanzar, qué recursos asegurar y cuándo retirarse.
El modo vuelve a tomar la estructura de shooter de extracción, pero con una propuesta más persistente. Los jugadores podrán entrar solos o en escuadrón para completar misiones narrativas, operaciones dinámicas, actividades secundarias y exploración libre dentro de una zona hostil donde otros operadores también persiguen sus propios objetivos.
Hajin estará situada en una región fronteriza vinculada a Rusia y la península de Corea. El mapa incluirá zonas como un reactor irradiado, una prisión, restos de la ciudad de Hajin y una base militar, con rutas ocultas, entradas por agua, áreas selladas y riesgos ambientales como lluvia, niebla o sectores de alta radiación.
La progresión tendrá como eje una base de operaciones, o FOB, donde los jugadores podrán administrar inventario, equipo, armas, operadores activos, recompensas y mejoras. Activision también confirmó sistemas de crafteo, compra de armas, rangos de amenaza y enemigos más coordinados, incluyendo convoyes, helicópteros, tanques, drones y unidades élite.
El nuevo DMZ busca ampliar lo que funcionó en la beta original: libertad de decisión, tensión por extracción, progresión entre partidas y encuentros impredecibles. La promesa es que cada despliegue en Hajin cuente una historia distinta.
