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Puzzles temáticos / Sopa de letras

Sopa de letras: La cadena alimentaria

De una planta a un herbívoro y a su depredador: cómo pasan la materia y la energía entre organismos.

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Tema
La cadena alimentaria
Dificultad
Media
Publicado
7 de julio de 2026
Tablero
10x10
Contenido
14 palabras

Sobre este puzzle

Para entrar en tema

Una oruga come una hoja y un ave insectívora captura la oruga. Esa secuencia es un ejemplo de cadena alimentaria o trófica. Si se dibuja con flechas, estas apuntan desde el alimento hacia quien lo consume: de la planta a la oruga y de la oruga al ave. Representan la transferencia de materia y energía, no la dirección en la que un depredador persigue a su presa.

La planta es un productor porque fabrica materia orgánica a partir de sustancias inorgánicas mediante la fotosíntesis. Para ello utiliza energía de la luz; no crea energía de la nada. La oruga del ejemplo es un consumidor primario y el ave, un consumidor secundario. Esos niveles describen su posición en la cadena elegida. Un animal que come tanto frutos como insectos puede participar en más de un nivel según el alimento que consuma.

En el mar, muchos productores son organismos microscópicos del fitoplancton. Algunos pequeños crustáceos, como los copépodos herbívoros, se alimentan de ellos y sirven de alimento a otros animales. Aunque apenas se distingan a simple vista, estos organismos sostienen numerosas relaciones alimentarias. Una representación centrada solo en peces grandes, aves y mamíferos dejaría fuera buena parte de la base de la red marina.

La materia y la energía siguen recorridos diferentes. Hongos y bacterias descomponen restos y liberan nutrientes que pueden volver a utilizar los productores. Actúan sobre hojas, cadáveres y desechos procedentes de distintos niveles, no únicamente después del último depredador. En cambio, la energía se transforma y parte se disipa como calor durante las actividades de los organismos. Por eso no toda la energía de un alimento queda disponible para el siguiente consumidor.

En un ambiente real se superponen muchas cadenas y forman una red. La misma ave puede comer varias especies de insectos y ser presa de distintos depredadores. Una semilla puede alimentar a un roedor o germinar y convertirse en planta. Dibujar esas conexiones permite formular preguntas concretas: qué consumidores comparten un recurso, cuáles tienen otras fuentes de alimento y qué especies podrían verse afectadas si ese recurso disminuye.

Las consecuencias de un cambio dependen de esas relaciones y del entorno. La reducción de un depredador puede favorecer a algunas presas, pero también intervienen enfermedades, competencia y disponibilidad de alimento. Contar conexiones no basta para predecir la estabilidad de una red. Para comprobar qué ocurre se necesitan datos sobre las especies presentes, sus dietas y cómo varían sus poblaciones.