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Puzzles temáticos / Sopa de letras

Sopa de letras: El ciclo del agua

Por qué el agua puede evaporarse, infiltrarse o permanecer almacenada, y cómo se conectan esos recorridos.

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Tema
El ciclo del agua
Dificultad
Media
Publicado
7 de julio de 2026
Tablero
10x10
Contenido
14 palabras

Sobre este puzzle

Para entrar en tema

Después de una lluvia, un charco puede desaparecer sin que el agua haya corrido hasta una alcantarilla. Parte se evapora y parte puede infiltrarse si el suelo lo permite. El agua cambia de estado o de lugar, pero no sigue siempre un itinerario único. El ciclo del agua reúne muchos recorridos entre la atmósfera, la superficie y el subsuelo, con tiempos de permanencia muy diferentes.

La evaporación transforma agua líquida en vapor. No hace falta que hierva: también ocurre a temperatura ambiente en mares, lagos, suelos húmedos y ropa tendida. Las plantas aportan vapor mediante la transpiración. Cuando parte del vapor atmosférico se condensa, forma diminutas gotas; las nubes también pueden contener cristales de hielo. El viento transporta esa humedad, de modo que una precipitación puede caer lejos del lugar donde el agua se evaporó.

Al llegar al terreno, la lluvia puede quedar retenida en hojas, penetrar en el suelo o desplazarse por la superficie como escorrentía. La proporción depende de la intensidad de la lluvia, la pendiente, la vegetación y la humedad previa del suelo. Si llueve sobre una calle pavimentada, mucha agua circula rápidamente hacia los desagües. En un terreno permeable, una parte puede entrar en los poros y avanzar con más lentitud.

Un acuífero es una formación geológica capaz de almacenar y transmitir agua, no el nombre de una corriente que se mueve bajo tierra. El agua ocupa poros o fracturas de sus materiales. Parte de la que se infiltra puede alcanzar esa zona y recargarla; otra parte permanece cerca de la superficie o vuelve a la atmósfera. Los manantiales son lugares donde el agua subterránea sale de forma natural, y algunos ríos reciben aportes subterráneos incluso cuando no está lloviendo.

La nieve y los glaciares almacenan agua en estado sólido. El deshielo puede alimentar cursos de agua durante periodos sin precipitación, aunque la cantidad y el momento de ese aporte varían. También hay agua que permanece mucho tiempo en el subsuelo. Que el ciclo continúe no significa que un pozo recupere enseguida lo que se extrae: la recarga depende de las condiciones locales y puede ser muy lenta.

El abastecimiento de una vivienda añade otros trayectos: captación, tratamiento, distribución y, después del uso, recogida y depuración. El agua que vuelve a un río no tiene necesariamente la misma calidad que antes. Por eso, estudiar una cuenca exige considerar tanto cuánto entra y sale de ella como las sustancias que transporta.