Puzzles temáticos / Sopa de letras
Sopa de letras: Cordilleras y montañas famosas
Cómo se formaron los Andes y el Himalaya, y cómo el relieve modifica lluvias, ríos y caminos.
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- Tema
- Cordilleras y montañas famosas
- Dificultad
- Media
- Publicado
- 7 de julio de 2026
- Tablero
- 10x10
- Contenido
- 14 palabras
Sobre este puzzle
Para entrar en tema
El Everest pertenece al Himalaya y el Aconcagua a los Andes, pero sus cordilleras no se formaron exactamente de la misma manera. El Himalaya está ligado a la colisión de las placas de la India y Eurasia. La compresión engrosó y elevó la corteza. En gran parte de los Andes, la placa de Nazca se introduce bajo la Sudamericana, un proceso llamado subducción que está relacionado con sismos, deformación del terreno y volcanismo.
Una cordillera reúne montañas, valles y otros relieves conectados. Su aspecto resulta de fuerzas que elevan o deforman el terreno y de procesos que lo desgastan. El agua, el hielo y la gravedad transportan materiales ladera abajo. Por eso, aunque una región siga levantándose, sus cumbres y valles cambian también por erosión. Las rocas expuestas permiten reconstruir parte de esa historia mediante sus capas, pliegues y fracturas.
Los glaciares dejan señales reconocibles. Al desplazarse, arrancan y arrastran fragmentos de roca y pueden ensanchar valles hasta darles una sección semejante a una U. Los ríos suelen excavar valles más estrechos, con forma de V. En las montañas del parque nacional Glacier, en las Rocosas, la combinación de levantamiento tectónico y erosión glaciar explica buena parte del paisaje que se observa hoy.
La altitud influye en la presión atmosférica y, por lo general, en la temperatura. A mayor elevación, la presión disminuye: la proporción de oxígeno del aire cambia poco, pero su presión parcial es menor. La vegetación también depende del agua, la orientación y el suelo. Dos laderas situadas a la misma altura pueden tener condiciones muy diferentes si una recibe más sol o más humedad que la otra.
Cuando aire húmedo asciende por una montaña, se enfría y puede formar nubes y precipitación. Al descender por el lado opuesto, puede llegar más seco: es el efecto de sombra de lluvia. Las montañas Olympic, en Estados Unidos, ofrecen un ejemplo de ese contraste. El relieve también divide cuencas: el agua que cae a cada lado de una divisoria puede terminar en ríos y mares distintos.
Los pasos de montaña son zonas relativamente bajas que facilitan cruzar una cordillera. Su posición ha condicionado caminos y comunicaciones, mientras las laderas han requerido soluciones como terrazas agrícolas o trazados con curvas. Un mapa del relieve permite relacionar esas decisiones con pendientes y valles. Para interpretar un territorio montañoso, la ubicación de sus pasos y cursos de agua puede resultar tan útil como la altura de su cumbre más conocida.